Del 14 al 19 de julio, un grupo de 40 peregrinos procedentes de la Parroquia de Nuestra Señora del Rosario y de distintos puntos de España ha participado en una intensa peregrinación a los principales lugares franciscanos de Italia, organizada con motivo del Año Jubilar que conmemora el VIII Centenario del tránsito de san Francisco de Asís.
La peregrinación estuvo acompañada por Fray Juan Antonio Adánez, Ministro provincial, junto a Fray Luis Esteban Larra y Fray Luis González, quienes guiaron al grupo durante todo el recorrido, ayudando a descubrir no solo la riqueza histórica de cada lugar, sino también su profundo significado espiritual dentro del carisma franciscano.
El itinerario comenzó en Asís, corazón del franciscanismo, donde los peregrinos pudieron orar y celebrar la fe en lugares tan emblemáticos como el Sacro Convento y la Basílica de San Francisco, donde reposan los restos del Seráfico Padre. También visitaron la Basílica de Santa Clara, testimonio de la profunda comunión espiritual entre ambos santos, y la Catedral de San Rufino, donde san Francisco y santa Clara recibieron el bautismo.
La peregrinación continuó por algunos de los espacios más significativos de la experiencia franciscana: Rivotorto, donde los primeros hermanos vivieron los comienzos de la fraternidad; la Porciúncula, cuna de la Orden Franciscana y lugar tan querido por san Francisco; la ermita de San Damián, donde el Crucificado habló al santo invitándole a «reparar su Iglesia»; y el eremitorio de las Cárceles, espacio privilegiado de silencio, oración y contemplación.
El grupo tuvo además la oportunidad de visitar otros grandes santuarios franciscanos fuera de Asís. En Fontecolombo recordaron la redacción de la Regla; en Greccio revivieron el acontecimiento del primer belén de la historia; y en el Monte Alverna contemplaron el lugar donde san Francisco recibió los estigmas, uno de los momentos más profundos de su configuración con Cristo.
Las explicaciones y reflexiones ofrecidas por Fray Juan Antonio Adánez y Fray Luis Esteban Larra ayudaron a los peregrinos a comprender mejor el contexto histórico y espiritual de cada uno de estos lugares, convirtiendo cada visita en una auténtica experiencia de fe.
Las celebraciones litúrgicas estuvieron especialmente enriquecidas por el coro dirigido por Fray Luis González, cuya animación permitió vivir la oración comunitaria con especial solemnidad y recogimiento.
Más allá del recorrido por lugares de extraordinario valor histórico y religioso, esta peregrinación ha supuesto una oportunidad para fortalecer la fraternidad, renovar la propia vocación cristiana y acercarse con mayor profundidad al legado de san Francisco de Asís en este Año Jubilar tan significativo para toda la Familia Franciscana.
Desde la Provincia damos gracias a Dios por estos días compartidos y agradecemos a todos los peregrinos su participación, disponibilidad y espíritu fraterno, que han hecho de esta experiencia un recuerdo imborrable.
















