CAMINO

El tiempo de noviciado concluye con la profesión temporal. El período de votos temporales (pobreza, castidad y obediencia) promueve la maduración del hermano en vista de un sí más consciente, más libre, más maduro y gozoso: ¡Un sí para siempre! Es el momento de la profesión perpetua o solemne. La definitiva donación al Señor en la fraternidad nos prepara para el ministerio que desarrollaremos en la Iglesia y en la Orden. Y esto también a través del sacerdocio para aquel hermano que, además, sea llamado a esta vocación.

 

Otros aspectos importantes de la formación de un franciscano son el estudio, el trabajo pastoral/apostólico y el servicio y la cercanía a personas que viven en situaciones de exclusión y pobreza. En este sentido, decía san Francisco: «Alegraos, hermanos, cuando conviváis con personas de baja condición y despreciadas, con pobres y débiles y enfermos y leprosos y los mendigos de los caminos».

Tony
Hola Fray, ¿tienes un momento para hablar de vocación?
Fray Juan
¡Sí, claro!
Tony
Gracias, necesito poner nombre a lo que siento.

Una conversación puede ayudarte a poner luz en tu inquietud

No hace falta tener todas las respuestas. Basta con empezar a escuchar.

“Habla, Señor, que tu siervo escucha; aquí estoy para hacer tu voluntad.”

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