Del Evangelio de Lucas 5, 27-32. Adaptación. 

Hace mucho tiempo, vio Jesús a un señor que recogía dinero. Se llamaba Mateo y le dijo: «Ven conmigo».

Y Mateo, dejó su trabajo y se fue con él.

Querido Jesús, me pone muy feliz que quieras ser mi amigo y que me llames por mi nombre. Hoy quiero decirte que sí, que quiero seguir tus pasos y estar siempre cerca de ti. Dame la mano y ayúdame a ser un niño valiente y bueno, como lo fue Mateo. ¡Gracias por quererme tanto! Amén.

Hoy escucharé mejor a Jesús y haré caso a lo que me pide: ayudar, compartir o portarme mejor.

Share