Del Evangelio de Mateo 20, 17-28. Adaptación.
Se acercó una mujer a Jesús y se puso de rodillas ante él. Era la mamá de los amigos de Jesús, Andrés y Pedro y, como eran tan, tan amigos suyos, su mamá le pidió que siempre estuvieran muy cerca de él, uno a un lado, a la derecha y otro al otro lado, a la izquierda y fueran ellos los dos más importantes.
Jesús le dijo: «Conmigo y con mi papá Dios, nadie es más importante que otro. El que quiera ser grande tendrá que ser el más pequeño y el que quiera ser el primero, tendrá que ser el último. ¿Y cómo se hace eso? Ayudando, cuidando, sirviendo y amando. Así lo haré yo también. Porque yo estoy aquí para ayudar, para cuidar, para servir y para amar».
Jesús, hoy vemos como la gente quiere ser importante y tú nos enseñas a ser como esa señora de la imagen: ayudar y a servir siempre dándote la mano.
Jesús,
hoy queremos caminar contigo.
Enséñanos a amar como Tú,
a ayudar a los demás
y a compartir con alegría.
Quédate a nuestro lado
y ayúdanos a ser buenos amigos.
Amén.
Hoy haré algo por alguien que vea que necesita ayuda y solo le contaré a Jesús en un ratito de silencio.







