Del Evangelio de Lucas 9,22-25. Adaptación.
Hace mucho tiempo, dijo Jesús a todos los que estaban con él:
«El que quiera ser mi amigo, que me mire, que me escuche, que me quiera con locura y sea muy valiente. El que quiera ser mi amigo, que venga conmigo siempre».
Jesús, hoy me pongo en camino contigo. A veces prefiero hacer solo lo que a mí me gusta, o me enfado si tengo que compartir mis cosas. Pero tú me enseñas que ser tu amigo es ser valiente. Ayúdame a no elegir siempre lo más fácil, sino lo que hace felices a los demás. Tú nos dijiste que «el Señor nos dio hermanos» para no caminar solos. Cuando me cueste ayudar o portarme bien, dame la mano y llévame hacia tu luz. ¡Quiero seguir tus pasos hoy y siempre! Amén.
Hoy intentaré renunciar a algo que me gusta un poquito (no protestar, no querer ser el primero, apagar la tablet un rato) para seguir a Jesús con alegría.





