Del Evangelio de Mateo 5, 43-48. Adaptación.
Hace mucho, mucho tiempo, dijo Jesús a sus amigos:
«Amad a vuestros amigos y también a las personas que no queréis tanto; y rezad por los niños con los que os peleáis»
Jesús,
a veces me cuesta mucho amar a las personas,
sobre todo a las que me hacen enfadar o daño.
Y paso esa línea amarilla: no quiero, trato mal a los demás.
Ayúdame a hacer el bien,
a no herir a nadie,
y a tratar de querer a todos, como tú nos quieres.
Ayúdame a ser como María y como san Francisco, a tener un corazón humilde, capaz de amar a mis hermanos, a los que quiero y a los que no quiero tanto.
Gracias porque me amas mucho,
y me enseñas a ser bueno y amable con todos. Amén.
Hoy pensaré en un compañero de clase con el que no suelo jugar, pienso un ratito en él o ella y rezo a Jesús por él/ella.





