«…Sirviendo al Señor en pobreza y humildad». 

Después de un vacío de más de tres siglos, fray Miguel Salvador, tras intentar la restauración de la Orden en diversos santuarios de la provincia de Teruel, la llevará a cabo en 1904 en el de la Virgen de la Vega (Alcalá de la Selva, Teruel). Con su sobrino, fray Ángel Miguel Salvador, fundarán en Granollers del Vallés (Barcelona) el primer convento estable el 21 de noviembre 1905, bajo la protección de Nuestra Señora de Montserrat, que algunos años más tarde se convertirá en la patrona de la Provincia.

Muy pronto el dolor azotará a la pequeña fraternidad de Granollers con la destrucción del convento durante la Semana Trágica de Barcelona (julio de 1909). Y cuando parecía que su florecer tomaba fuerza, la muerte truncó la vida de algunos hermanos durante la Guerra Civil (1936-1939), que dieron su vida por Cristo. Fueron fray Alfonso López, fray Modesto Vegas, fray Dionisio Vicente, fray Francisco Remón Játiva, fray Miguel Remón Salvador y fray Pedro Rivera. La Iglesia reconoció en el año 2001 el testimonio sublime de su fe en Cristo, declarándolos beatos mártires. 

Tiempo de crecimiento

El final de la Guerra Civil y la sangre derramada de los mártires abrieron un nuevo tiempo de florecimiento, en el que, desde Granollers (Barcelona), la Orden se fue extendiendo por otros lugares de España. En la actualidad estamos presentes en 10 fraternidades.