13 abril, 2022

Semillas de esperanza

Share on print

1. Contempla

click en la imagen

2. Escucha

Lucas 23, 27-29

Lo seguía un gran gentío del pueblo y de mujeres que se golpeaban el pecho y lanzaban lamentos por él. Jesús se volvió hacia ellas y les dijo: «Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos, porque mirad que vienen días en los que dirán: “Bienaventuradas las estériles y los vientres que no han dado a luz y los pechos que no han criado”».

3. Reza

Jesús camina hacia la cruz. Ruido, confusión, soldados y, de repente, entran en escena un grupo de mujeres valientes que han seguido a Jesús desde Galilea. Son las buenas mujeres, las que siempre están alertas. Son las que conocen a Jesús. Han escuchado sus palabras de vida. Él las une a su sufrimiento y les abre una nueva luz, con dolor, pero con futuro, porque ante el llanto de las mujeres del pueblo que, al verlo, se compadecían de su dolor, el Nazareno invita a salir de la pasividad del llanto y pasar a la acción haciéndose conscientes de la realidad para transformarla. Esas son las mujeres del Evangelio, que entendieron la Buena Nueva y no tuvieron miedo.

Cuántas mujeres viven inmersas en un dolor sin aparente esperanza… En ellas levantamos un grito de futuro y de vida. En las mujeres y madres, campesinas, maestras, trabajadoras y empresarias…, en ellas reconocemos a todas las mujeres que trabajan y aportan para construir un mundo mejor y más libre.

Señor, que sus lágrimas sean semillas de esperanza. Que sus lágrimas rieguen nuestros corazones desiertos. Que sus lágrimas iluminen nuestro caminar.

Amén.

4. Compromiso

Hoy quiero ser sensible a las lágrimas de los que lloran.